Cómo cocinar con lo que tenés en la heladera (y no tirar comida)
Abrís la heladera, ves un puñado de cosas sueltas y la conclusión suele ser pedir algo. Casi siempre se puede armar una comida decente con lo que ya está, si dejás de pensar en recetas cerradas y empezás a pensar en piezas que se combinan.
Paso 1: hacé el inventario por roles, no por nombres
Cuando mirás "medio zapallito, un resto de pollo y tres huevos", cuesta ver una receta. Si en cambio los ordenás por la función que cumplen en un plato, aparece la comida:
- Base: arroz, fideos, papas, pan, polenta, masa de tarta o de empanadas.
- Proteína: huevos, carne, pollo, pescado, queso, lentejas, garbanzos, porotos.
- Verdura: la que tengas. La congelada también sirve.
- Sabor: cebolla, ajo, morrón, hierbas, salsa de tomate, mostaza, limón, especias.
- Grasa o líquido: aceite, manteca, caldo, leche, crema.
Si tenés al menos una pieza de la base, una proteína, una verdura y algo de sabor, tenés una comida.
Paso 2: elegí una técnica que admita cualquier mezcla
Hay preparaciones que aceptan casi cualquier combinación de ingredientes. Elegir una de ellas es más fácil que buscar una receta que use exactamente lo que tenés:
| Técnica | Sirve para | Ejemplo |
|---|---|---|
| Tortilla o revuelto | Huevos más casi cualquier cosa ya cocida | Tortilla de papas, de zapallito o de verduras |
| Salteado | Verduras y proteína en tiras, con arroz o fideos | Arroz salteado con pollo y vegetales |
| Guiso | Sobras de carne, verduras duras, legumbres | Guiso de lentejas con lo que haya |
| Bandeja al horno | Papas, calabaza, pollo, cebollas, hierbas | Pollo con papas y cebolla |
| Tarta o empanadas | Cualquier relleno cocido más queso | Pascualina, tarta de jamón y queso |
| Sopa o crema | Verduras que están por pasarse | Crema de zapallo, puré de verduras |
| Pasta con salsa improvisada | Ajo, aceite, verdura y queso | Fideos al ajo con lo que quede de verduras |
Paso 3: primero, lo que vence primero
Reordená la heladera para que lo que hay que usar esté adelante. Y usá cada cosa según su punto de madurez:
- Verduras blandas o arrugadas: sopa, tarta, salteado o bandeja al horno.
- Pan duro: pan rallado, tostadas, budín de pan.
- Bananas muy maduras: budín, bizcochuelo o panqueques.
- Frutas que empiezan a pasarse: compota o licuados.
- Huesos y puntas de verduras: caldo casero, que después sirve de base para guisos y arroces.
Paso 4: el sabor decide si es "sobras" o "comida"
La diferencia entre un plato improvisado y uno bueno suele estar en la sazón. Cuatro hábitos que ayudan:
- Empezar casi todo con cebolla y ajo dorados en aceite.
- Salar por etapas y probar antes de servir.
- Terminar con algo ácido (limón o unas gotas de vinagre) que despierte el plato.
- Sumar un contraste: algo crocante (pan rallado tostado, semillas) o algo fresco (perejil, cebolla de verdeo).
Guardar y recalentar sin riesgos
- Guardá las sobras en la heladera dentro de las dos horas de cocinadas, en recipientes poco profundos para que se enfríen rápido.
- Consumilas dentro de los tres o cuatro días. Lo que no vayas a comer en ese plazo, al freezer.
- Recalentá hasta que esté bien caliente en el centro (alrededor de 74 °C), no solo tibio.
- Con el arroz cocido tené especial cuidado: no lo dejes horas a temperatura ambiente, porque puede desarrollar bacterias que el recalentado no elimina.
- Descongelá en la heladera, no sobre la mesada.
Una despensa mínima que resuelve casi todo
Con estos ingredientes siempre a mano, rara vez estás sin opciones: arroz, fideos, harina, aceite, sal, huevos, cebollas, ajo, papas, tomate en lata o puré, legumbres (secas o en lata), caldo, queso rallado, limones y unas pocas especias (pimentón, orégano, comino).
Un ejemplo real. En la heladera hay medio zapallito, dos zanahorias, un resto de pollo, arroz cocido de ayer, tres huevos y un poco de queso. Salteás cebolla y ajo, sumás las verduras en cubitos, después el arroz y el pollo desmenuzado, y al final los huevos revueltos por encima con el queso. Es un arroz salteado completo, en veinte minutos, sin salir a comprar nada.